jueves, 12 de abril de 2012
Balcones de tentación
Los balcones no solo son para contemplar, sino también para ser contemplada. Esas barandillas antiguas, cortadas a la medida de nuestras abuelas, son un guiño al hombre que pasa por detrás. Le ofrecen el sugerente espectáculo de un hermoso culo en pompa y unas rodillas que se aproximan, dando a la silueta un aire de garza. Parece una invitación a pasear su mano por esa espalda que se curva cóncava, luego asir una cintura que seria tentación del mejor sastre, y acabar posando la palma en una nalga redonda y firme, que, saltona, lo llama.
miércoles, 11 de abril de 2012
Rara avis
Me siento pájaro exótico, rara avis que atrae con su canto algo extraño y su plumaje colorido. Consciente de ello despliego toda mi hermosura para captar la atención de quien pasa cerca de mi jaula. Y lo consigo. Pero no por ello dejo de estar presa. Soy, para el hombre que me mira atento, divertimento de salón, mera curiosidad, extasiante rareza. Muchos se entregan pasmados a observarme entre los barrotes que me frenan. Pero llegará la hora, estoy convencida, en que alguno de ellos se decida a abrirme la puerta. Y entonces alzaré el vuelo, tan alto, tan lejos, que todo lo que deje atrás parecerá muy pequeño.
martes, 10 de abril de 2012
Tan solo un striptease
Creo que hoy no tengo fuerzas para nada más, pero al menos te haré un striptease que te recuerde quién soy y lo que puedo hacerte sufrir. Todavía me quedan energías para darle un vuelco a tu vida, a tus noches y a tus días. Para dejarte prendido en pensamientos que torturen tu mente mientras yo desaparezco a reponer fuerzas, a rebuscar en mi interior para encontrar de nuevo a la diosa que fui. Sed de hombre, vuelve a mí.
martes, 3 de abril de 2012
Enfundada en mi falda tubo
Vestir una falda tubo ajustada puede tener varios significados, por supuesto, pero el más elemental y evidente de todos es mandar un mensaje a los hombres con los que te cruzas: mira este culo goloso, tiene espíritu de chuchería; repara en mi vientre plano, a que te gustaría palparlo, acariciarlo, besarlo? De mis piernas solo te enseño lo que asoma de pantorrilla, para que tú dibujes el resto y adivines lo que camina en su cima.
La falda tubo alarga la silueta, y sabe guiar hábilmente la mirada masculina hasta los tobillos, esa delicatessen solo para gourmets, que deviene en obra de arte cuando los pies se aúpan sobre unos tacones como está mandado.
La falda tubo es, además, la mejor aliada de las curvas femeninas. Cuando son bien proporcionadas, claro, como es el caso de las mías.
Pero esta clase de falda es, al tiempo, una prenda exigente, que no puede llevar cualquiera. Requiere carácter, riaños, genio y figura. No admite vergüenzas, recatos o medias tintas. La falda tubo está pensada, diseñada a mi medida.
La falda tubo alarga la silueta, y sabe guiar hábilmente la mirada masculina hasta los tobillos, esa delicatessen solo para gourmets, que deviene en obra de arte cuando los pies se aúpan sobre unos tacones como está mandado.
La falda tubo es, además, la mejor aliada de las curvas femeninas. Cuando son bien proporcionadas, claro, como es el caso de las mías.
Pero esta clase de falda es, al tiempo, una prenda exigente, que no puede llevar cualquiera. Requiere carácter, riaños, genio y figura. No admite vergüenzas, recatos o medias tintas. La falda tubo está pensada, diseñada a mi medida.
lunes, 2 de abril de 2012
Fiesta de espuma en mi bañera
Ojalá fiesta de espuma en mi bañera. Ojalá celebración de los sentidos: mi olfato jugando con lavanda fresca, mi oído divertido con el crepitar blanco, mi tacto dejándose conquistar por el calor y la humedad, a ver quién lo saca a bailar primero.
Y me siento una diosa allí dentro, reina de mi espacio, dueña de mi tiempo. Solo me falta una cosa: un dios de la espuma, compañero de juegos.
Y me siento una diosa allí dentro, reina de mi espacio, dueña de mi tiempo. Solo me falta una cosa: un dios de la espuma, compañero de juegos.
sábado, 31 de marzo de 2012
Lamo tus dedos
Uno por uno. Despacio... despacio. A destra. A sinistra. El corazón sobre todo, porque esa es la vía más directa entre mi víscera y tu víscera. El índice más aún, pues me señala desde la otra punta de una cruel geografía. Luego el anular, en el que poco me importa que lleves anillo, también yo lo llevo. Después el meñique, por pequeño e indefenso; me recuerda mi esencia de madre, me saca los mimos afuera. Y el pulgar, ese rechoncho tontorrón, que por estar apartado de su camada, busca con más ansia consuelo en mi húmedo apéndice; en mi lengua, a veces dulce, a veces de arpía. Para todos tengo lugar en mi boca. Para cada uno de ellos, mi tibia saliva.
jueves, 29 de marzo de 2012
Mañana, cuando caiga el sol
Llevo tanto tiempo esperándote, que ni recuerdo ya cuándo empezó. He buscado provocarte por activa y por pasiva. Pero no eres presa fácil. Te resistes, aunque sé que me deseas. Y ese escabullirte tú, es un acorralarte yo. Intento una y otra vez congelar mi deseo, y cuando te pienso, mis propósitos se licúan de nuevo. Cada vez añades un grado más a la temperatura de mi cuerpo. La espera me consume. La incertidumbre me crispa. Qué me importa conquistar otras plazas, si ésta la pierdo. Es precisamente ésta, por inaccesible, por inasediable, la que quiero. Y soy así: inasequible al desaliento. Si la conquista no es posible contigo, aunque me cueste reconocerlo, ha llegado la hora de rendirme por completo. Entre mis piernas, ahí es adonde se replegará mi estúpido orgullo, y como una gata herida, cuando caiga el sol mañana, hasta tu puerta arrastraré mi celo.
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